Manejo de la candidemia

Candida sensible: fluconazol 800 mg dosis de carga, seguido de 400 mg al día. Puede pasarse a vía oral cuando la situación clínica lo permita.

Candida resistente o shock séptico: Caspofungina, anidulafungina o micafungina (ver dosis y matices en apartado correspondiente). En caso de shock, pasar a fluconazol si la cepa es sensible una vez estabilizado.

Retirada precoz del catéter si es el posible origen de la candidemia.

Realizar hemocultivos de control aún sin fiebre a los 3 días de iniciado el tratamiento, y cada 48 horas hasta que desaparezca la bacteriemia.

Realizar fondo de ojo, y en caso de candidemia persistente, ecocardiografía TT (y TE si procede), eco/TAC abdominal y eco-doppler de la vena donde estaba alojado el catéter (si este es el origen de la candidemia)

Duración del tratamiento: 14 días tras el último hemocultivo negativo y 4 semanas si coriorretinitis.

 

Recomendaciones generales

En cuanto se conozca de manera fiable la etiología del proceso, es necesario siempre reevaluar el tratamiento empírico para cambiarlo al fármaco de elección, mejor tolerado y con menor impacto ecológico, aunque la evolución estuviera siendo buena.

Valorar siempre la posibilidad de tratamiento secuencial (IV a oral) cuando esté clínicamente indicado y exista un fármaco con buena biodisponibilidad oral.

Ajustar la duración del tratamiento antimicrobiano a lo estrictamente necesario.