Home Ciudadanía Taller de prevención de la bronquiolitis para padres en Pediat
Taller de prevención de la bronquiolitis en Pediatría

Se resistió a llegar pero ya está aquí el invierno, con él trae la bajada de las temperaturas, las lluvias y también hace que las infecciones respiratorias sean más frecuentes entre los más pequeños.

Desde la Unidad de Displasia Broncopulmonar en la Sección de Neumología Infantil, de la UGC de Pediatría han querido divulgar técnicas de prevención de las enfermedades respiratorias entre los padres de niños pertenecientes a grupos de riesgo y por ello han celebrado talleres los días 11 y 17 de noviembre que pretenden repetir durante toda la temporada.

La Dra. Guadalupe Pérez Pérez es la responsable de este curso que han impartido médicos, personal de enfermería y auxiliares del hospital. La doctora hace hincapié en las medidas preventivas porque desde su criterio habría que poner atención a las prácticas de riesgo además de a los grupos de riesgo a los que nos referimos (prematuros, afectados por cardiopatías o por displasia broncopulmonar).

Lo más beneficioso que ha conseguido el taller es provocar un cambio de actitud en los padres que propiciará que modifiquen prácticas que favorezcan salud de los más pequeños. El curso práctico ha sido un foro abierto a las preguntas de todos. En varias ocasiones se ha preguntado: “¿Si estoy dándole el pecho y tengo síntomas catarrales, qué debo hacer? a lo que los profesionales contestaron que lo más conveniente es que se continúe con la lactancia materna pero llevando al extremo el uso de mascarilla, el lavado de ropa, lavar las manos con más frecuencia”.

La Dra. Guadalupe Pérez, organizadora del taller, comenta la importancia que tiene el comportamiento de los padres y cuidadores para que los pequeños no se contagien: “Le diría a todos los padres que, teniendo en cuenta que la causa más frecuente de hospitalización en los lactantes son las infecciones respiratorias, sobre todo la bronquiolitis en sus manos está poder ayudar a prevenirla y evitarla, ellos juegan un papel muy importante en la prevención”.

Los organizadores se plantearon una serie de objetivos como el hecho de Evitar factores de riesgo como la exposición pasiva al humo del tabaco y la asistencia a guarderías, sobre todo cuando padezcan infección respiratoria, también divulgar las medidas higiénicas indispensables para minimizar la posibilidad de contagio y, por otra parte, promover factores protectores como la lactancia materna. Para ello han realizado ejercicios prácticos importantes para la prevención en la vida cotidiana, por ejemplo han aprendido a cómo lavarse las manos adecuadamente.

El curso ha sido íntegramente impartido por profesionales del hospital, Guadalupe Pérez, Anselmo Andrés, Guadalupe Borja, María Alarcón, Martín Navarro, facultativos, María Jesús Díaz-Pintado, enfermera y Encarnación Camino y Josefa Rodríguez auxiliares, todos ellos de la UGC de Pediatría. El taller estaba destinado a despertar el interés en los padres en las medidas preventivas y factores de riesgo para que la labor información, como paso previo a la toma de conciencia en la prevención fuese efectiva, para ello se les ha ido dando respuesta a las siguientes preguntas:

¿Qué sabemos sobre las infecciones respiratorias en los más pequeños?

Las infecciones respiratorias agudas constituyen las enfermedades infecciosas más frecuentes en la infancia. Los niños pueden padecer entre 6-8 infecciones respiratorias al año, aumentando su frecuencia cuando asisten a la guardería o tienen hermanos en edad escolar. Son la primera causa de hospitalización y de morbimortalidad en lactantes en nuestro medio. Estudios realizados en nuestro país encuentran que hasta el 25% de los niños padecen una infección respiratoria en los primeros 6 meses de vida, y aunque en la mayoría de las ocasiones son cuadros banales y autolimitados, en una proporción no despreciable son cuadros que afectan al tracto respiratorio inferior, como la bronquiolitis aguda1, requiriendo hospitalización. La causa es fundamentalmente viral, siendo el virus respiratorio sincitial (VRS), el más frecuente en nuestro medio; no obstante, el rinovirus y otros virus emergentes están ocupando un lugar importante en la etiología de estas infecciones.

¿Qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis aguda es la infección aguda del tracto respiratorio inferior más frecuente en el lactante con una incidencia del 11% anual y una tasa de ingreso del 1-2%, aunque con un incremento en los últimos años del 20-50% y un aumento de demanda asistencial en atención primaria y urgencias por encima del 100%. En nuestro país esta patología es la responsable del ingreso hospitalario de 25-40/1000 lactantes menores de 12 meses, concentrándose sobre todo en los meses de diciembre y enero. Para más información sobre la bronquiolitis haz clic aquí.

¿Es fácil contagiarse?

Es posible el contagio por contacto con las secreciones, como las que se producen al toser o estornudar. El contacto con superficies contaminadas con estas gotitas, donde puede vivir durante varias horas (manos, juguetes, utensilios, etc.) propicia el contagio y en sitios como guarderías o donde hay aglomeración de personas…. es más fácil contagiarse.

¿Qué síntomas presenta?

En la mayoría de los niños, el virus se presenta con síntomas de resfriado común: Fiebre, moqueo, nariz congestionada, tos…. A los tres o cuatro días los síntomas pueden empeorar y aparecer: Pausas respiratorias Tos persistente Dificultad para respirar (ahogo) Respiración rápida y con pitidos Cianosis (Color azulado) Dificultad para la alimentación.

Estos casos ¿qué hay que hacer?

Acudir al pediatra y seguir sus indicaciones. Si hay fiebre se tratará con las medidas y antitérmicos habituales y la fase más crítica suele ser entre las 48-72 horas. También lavados con suero fisiológico y aspiración de las secreciones para descongestionar la nariz, es recomendable elevar la cabecera de la cuna y la hidratación y alimentación, con tomas pequeñas y frecuentes es lo más adecuado además del lavado frecuente de manos de los cuidadores y limitación de las visitas.

¿Es peligrosa?

Aunque en la mayoría de los casos suele ser leve, puede causar una infección grave que requiera hospitalización incluso en UCI. La importancia de la prevención radica también en que no hay ningún tratamiento específico para curar un niño una vez ha contraído la infección. Ya en el hospital, se pueden tratar los síntomas con oxígeno, líquidos intravenosos, medicamentos inhalados...

¿Qué ocurre después?

Puede dejar secuelas, más cuanto más pequeño es el niño. Tras la bronquiolitis, la mitad de los niños tendrá al menos otro episodio de dificultad respiratoria y “pitos”, sobre todo en los casos en que han necesitado ingreso hospitalario.

La importancia de tomar las medidas preventivas y evitar los factores de riesgo.

Este taller para padres para informar y concienciar de la importancia de las medidas preventivas es el primer paso para que las adopten en casa y protejan a los niños.

La importancia de evitar los factores de riesgo:

1- Asistencia a guarderías e infecciones respiratorias Uno de los factores de riesgo asociado con las infecciones respiratorias es la asistencia a las guarderías. Este ámbito aumenta el riesgo de infección respiratoria aguda tanto de vías respiratorias altas (otitis media aguda, catarro común, etc.) en un 88% como de vías respiratorias bajas (neumonías, bronquiolitis, bronquitis) en un 110%. Para evitarlo se podrían proponer alternativas para reducir estos efectos educando a los cuidadores sobre los principios de la transmisión de las enfermedades y extremando las medidas de higiene dentro de las guarderías.

2- Tabaco e infecciones respiratorias Aunque las manifestaciones clínicas suelen darse principalmente en la edad adulta, el tabaquismo es una enfermedad pediátrica. La exposición involuntaria o pasiva al humo del tabaco ambiental se puede establecer ya desde la vida fetal y persistir con más o menos intensidad durante toda la vida del individuo. Los niños son los principales perjudicados puesto que no tienen la capacidad de evitar esta exposición al humo del tabaco consumido por los que viven a su alrededor. En el estudio Neumoair realizado por un grupo de trabajo de la Sociedad de Neumología Pediátrica para evaluar el tabaquismo infantil en una muestra de niños españoles de 0 a 14 años de edad, se constató que casi el 60% de los niños estaban expuestos involuntariamente al humo del tabaco.

También se promueven en el taller las medidas que protegen a los pequeños y los hace más resistentes ante la posibilidad de contraer estas infecciones respiratorias:

1- Lactancia materna Siempre que la madre tenga posibilidad de dar el pecho es muy recomendable que lo haga. El sistema inmune del niño se desarrolla durante la vida fetal, pero no madura completamente hasta los 2 años de vida. A través de la leche materna el recién nacido va a recibir ciertas proteínas con actividad antimicrobiana. Es consenso general que la lactancia materna protege contra muchas infecciones respiratorias. La lactancia materna exclusiva, al menos durante los 4 primeros meses de vida, reduce hasta en un 72% el riesgo de hospitalización secundaria a enfermedades respiratorias.

2- Medidas higiénico – ambientales para prevenir la transmisión y propagación de los virus respiratorios. Los virus respiratorios tienen una gran capacidad de transmisión entre las personas. Su transmisión se produce a través de las secreciones respiratorias y por contacto. La propagación de los virus respiratorios puede prevenirse con medidas higiénicas entre los niños más pequeños y los adultos que conviven en el domicilio.

¿Sabemos qué medidas físicas han demostrado ser eficaces para prevenir la transmisión y propagación de los virus respiratorios?

Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo al toser o estornudar, evitando tocarse los ojos, la nariz y la boca. Es mejor utilizar pañuelos de papel que los de tela, donde los virus permanecen. Si no se tiene pañuelo, es mejor taparse con la manga de la camisa, al toser o estornudar, lo que se conoce como saludo Ninja. Lavarse las manos con agua y jabón o soluciones alcohólicas, después de toser, estornudar o estar en contacto con material que pueda contener virus. Los estudios realizados en la población general en colegios, guarderías, y residencias universitarias concluyen que el lavado de manos con agua y jabón, sobre todo, si se realiza varias veces al día, reduce un 16-21% el riesgo de infección respiratoria.

La intervención más beneficiosa es la educación en la higiene de las manos junto con el uso de jabón no antibacteriano, que reduce hasta un 50% el riesgo de infección respiratoria. Utilización de mascarillas. La utilización de mascarillas disminuye entre un 15-30% los casos de infección respiratoria. Existen 2 tipos de mascarilla: Mascarilla quirúrgica estándar y la mascarilla de alto filtrado de micropartículas.

El curso se planteó de forma muy práctica y se realizaron simulaciones de ejercicios y de debatió de lo que suponen estas medidas.

Desinfección y limpieza profunda de la vivienda. Este apartado incluye las siguientes medidas higiénicas:

Se debe lavar frecuentemente las habitaciones

Usar toallas específicas y no compartir utensilios de comida (lavarlos con jabón o lavavajillas)

Lavar la ropa con productos habituales, preferiblemente con agua caliente ya que el calor destruye el virus.

Lavar superficies con un paño húmedo utilizando los productos de limpieza habituales (baños, habitación y juguetes)

Ventilar la casa de forma habitual Aparte de las medidas anteriores, en el taller también se abordaron dos situaciones que requieren ciertas medidas de prevención:

Medidas de prevención en el domicilio cuando hay un enfermo en casa.

Además de las medidas comentadas en los apartados anteriores es recomendable: Permanecer el mayor tiempo posible en áreas específicas de la casa (si es posible, con habitación y baños individuales) Las personas sanas que conviven con el enfermo deberían estar el menor tiempo posible en contacto con él y preferiblemente a una distancia mayor de 2 metros. El enfermo debe utilizar pañuelo o mascarilla quirúrgica cuando se encuentra en contacto con otras personas, evitando siempre el contacto cara a cara.

Lactantes y recién nacidos alimentados con lactancia materna ¿qué precauciones deben adoptarse en el caso de que la madre presente una infección respiratoria?

La lactancia materna protege contra múltiples infecciones. Por tanto, no existe contraindicación para su instauración y mantenimiento en el caso de que la madre presente síntomas de infección respiratoria. Se deben tomar una serie de precauciones: Extremar las medidas higiénicas Si el estado de la madre desaconseja colocar al bebé directamente al pecho, puede extraerse la leche materna y administrársela por otros medios.

Estas serían básicamente las medidas no farmacológicas que se aconsejan tanto como para niños pertenecientes a grupos de riesgo como para los que no lo están, nos recuerda la Dra. Pérez que el hospital toma medidas preventivas farmacológicas en el caso de los pequeños más propensos a contraer enfermedades infecciosas, administran para ello un tratamiento preventivo cada mes, es un anticuerpo (palivizumab) que lo protege en toda la estación de Virus Respiratorio Sinctial, tiene un coste muy elevado del que también se ha informado a los padres que han recibido el taller.

Desde la sección de Neumología Infantil se pretende dar continuidad a este taller y ampliarlo a padres de niños que no estén en grupos de riesgo y a formadores para todo el personal de pediatría pueda sumarse a la actividad formativa.

¡¡¡¡Buena iniciativa!!!!.