Hemos querido conocer la opinión de los jóvenes Especialistas Internos Residentes de diferentes especialidades y en diferentes momentos de la residencia sobre cómo están viviendo la residencia, qué se podría mejorar de su formación, entre otras cuestiones. Lo compartimos:
¿Cómo estás viviendo la residencia?
“Con gran sentido de responsabilidad, intentando aprovechar al máximo los 4 años que me brindan para aprender toda una profesión.”
“La residencia se va viviendo de distintas formas según el periodo que te encuentres, al principio es ilusión, que es el sentimiento predominante durante toda la residencia. Conforme van pasando los meses empiezas a tener más autonomía y es el momento más dulce con poca responsabilidad todavía, arropado por los adjuntos y haciendo tus primeras incursiones en la especialidad. Después vas profundizando y te das cuenta de que es difícil, que existen los errores, y de cierta forma bajas los pies a la tierra (suele coincidir con el principio del tercer año), apareciendo un sentimiento mayor de responsabilidad y cierto temor a no ser capaz, y al final, en la etapa que me encuentro, aparece ya la incertidumbre, pues se acerca el final de la residencia y se abre el imprevisible mercado laboral.”
“Está siendo un periodo de gran realización personal ya que he conseguido hacer lo que siempre he querido.”
“Para mí esta siendo una etapa de muchos cambios. Nueva Comunidad Autónoma, nueva ciudad y nueva actividad laboral. Soy extremeño y he de decir que la acogida, sobre todo en el plano personal, ha sido magnífica. En Sevilla me siento como en casa. En lo profesional, hago mi trabajo con ilusión y consciente de la importancia que estos años tienen en mi formación; de los residentes de hoy surgen los especialistas de mañana, aunque el futuro profesional en la época en que vivimos es, cuando menos, incierto.”
¿Qué piensas de la formación en general?
“Considero que recibimos muy buena formación general, prueba de ello es que somos competitivos fuera de nuestras fronteras, pero se podría mejorar en algunos ámbitos como en la investigación. No obstante, portales como Portaleir nos brindan una excelente aproximación general, desde el punto de vista clínico con cursos como Soporte Vital Avanzado, y desde el punto de vista de la investigación con otros como Medicina Basada en la Evidencia. Y es de recibo mencionar que disponemos de muy buena Comisión de Docencia, que suele responder de forma activa y eficaz a nuestras cuestiones.”
“Esta es mi segunda residencia en el mismo hospital, y si escogí de nuevo nuestro hospital es porque creo que la formación es buena. Desde mi primera especialidad han cambiado cosas, sobre todo a partir del decreto por el cual los residentes de primer año están más tutorizados, esto ayuda a coger confianza, a sentirte apoyado y evita el sentimiento de temor que se vivía en las guardias de puerta cuando solo rodeado de r1 como tu y el generalista de puerta no podía atender a todos. Otra novedad son los módulos y el sistema portaleir, que está en continua evolución y creo que merece mención aparte. Uno de los problemas generales de la formación en el hospital es que la presión asistencial va a veces en contra, primando más esta última.”
“Al tratarse mi formación de una especialidad de enfermería me aleja un poco del resto de los Mir y no conozco mucho cómo va la formación de otras especialidades que a lo mejor sí tienen más cosas en común.”
“La formación durante la residencia depende mucho de uno mismo. No creo que debamos esperar sentados a que se nos forme, sino más bien lo contrario. El residente es, a mi modo de ver, el primer responsable de su formación. No debemos, sin embargo caer en el error de obviar que los especialistas intervencionistas o quirúrgicos dependemos en mayor medida del apoyo de los facultativos. Creo que el Macarena es un Hospital de tercer nivel que poco o nada tiene que envidiar al resto de los de esta categoría, con buena formación en la mayoría de especialidades.”
¿Qué piensas de la formación de la especialidad?
“En nuestro hospital, el médico residente de rehabilitación obtiene una formación amplia, que se puede ver completada con la posibilidad que nos ofrecen para ampliar nuestros conocimientos en otros hospitales, tanto nacionales como internacionales. Además recibimos tutorías semanales donde expresamos todas aquellas cuestiones que nos preocupan en nuestra formación. Acudimos a todos los cursos, jornadas, congresos y reuniones que deseamos porque desde la dirección del servicio y las responsables docentes, se entiende la necesidad de la obtención de la más actualizada información, en el ámbito de nuestra especialidad. Lo único que destaco como negativo en la formación del residente de rehabilitación en nuestro hospital, es la necesidad de realizar guardias específicas en una planta de hospitalización de las que no disponemos y que, sin duda mejorarían nuestros conocimientos genéricos y de especialidad.”
“La formación en mi especialidad es buena, al ser una médico- quirúrgica, la práctica tiene un papel clave, por lo que es preciso destinar mucho tiempo (tanto de mañana, como de horas extras por las tardes) yendo a quirófano a aprender. Esto supone a veces que lo que se entiende por formación teórica tenga menos cabida en la apretada agenda del residente, pero para eso nuestros tutores organizan sesiones, cursos, estimulan la participación en congresos, etc. Así cuando hay actividades de formación general del hospital como sesiones de anatomía patológica o cursos, baja nuestra participación. ”
“Con respecto a mi especialidad, considero que existe una formación bastante completa realizando rotaciones por diferentes servicios para conocer nuestro trabajo y complementarlo.”
“Dentro de mi especialidad, la formación ha mejorado mucho en los últimos años, gracias al desarrollo de unidades funcionales, que permiten una adecuada orientación del residente, aunque en ocasiones, excesivamente compartimentalizada”
Destaca puntos positivos y negativos de la gestión del hospital en relación con los residentes:
Aspectos positivos
“Como puntos positivos, las facilidades que disponemos para la realización de rotaciones externas.”
“El colectivo de residentes del hospital se encuentra unido, se conocen (es un número asequible, y el hospital favorece esto). La Unidad de Docencia (con nuestra infatigable Carmen en cabeza y Manolo) nos cuida, está pendiente de cada uno de nosotros y siempre nos arregla los problemas. Los módulos de portaleir son adecuados, pues dan formación en temas que nos implican a todos y no lo trabajamos en nuestros respectivos servicios. La formación práctica (sobre todo quirúrgica) es positiva, pues creo que con respecto a otros hospitales terminamos la especialidad con más operaciones realizadas como cirujano principal. El ser un hospital universitario aporta siempre un enfoque didáctico y formativo (muchos adjuntos son profesores). Los tutores están implicados en la formación.”
“Como puntos positivos destacaría: La variedad de rotaciones de las que disponemos (paritorio, urgencias del paritorio, hospital de día obstétrico, sala de puérperas, unidad de neonatos, consultas de ginecología, consultas de esterilidad, alto riesgo del policlínico, consulta de ETS y centro de salud). Siempre tenemos una persona de referencia que nos guía en la formación. Dentro de las rotaciones en paritorio y centro de salud donde realizamos el grueso de nuestra formación se nos permite movernos por aquellos sitios donde creamos que nuestra formación puede verse beneficiada (puerta de urgencias con los tocólogos, dilatación, paritorio, consulta de planificación, forma joven). Mantenemos contacto con los residentes de matrona de todos los hospitales de Sevilla (Hospital Virgen del Rocío, Hospital de Valme y Hospital de la Merced de Osuna) con los que hacemos sesiones clínicas.”
“1. En general, el ambiente entre los residentes es correcto, lo que ayuda a mantener buenas relaciones laborales y facilita el trabajo diario. 2. Se permiten las rotaciones por otros hospitales, lo que enriquece la formación y nos hace ver distintas maneras de realizar nuestra tarea, en Sistemas sanitarios, que en ocasiones, ni siquiera son públicos.”
Aspectos negativos
“Como negativos, la realización de un rotatorio de 2 meses en urgencias, que considero poco interesante para nuestra formación y que probablemente sí lo sea desde el punto de vista de la gestión. Así como la restricción del número de guardias a realizar, que no ocurre en otros hospitales.”
“En los módulos de formación de portaleir, hay algunos que son demasiado rígidos en su asistencia, por lo que habría que abogar por que fueran todos (excepto los de RCP) no presenciales. De igual forma había que bajar la intensidad del temario.”
“El escaso tiempo del que disponemos resultando algunas de las rotaciones un poco cortas debido también al número de residentes que tienen que pasar por el servicio. Un corto periodo de tiempo de formación teórica, basándose ante todo la formación en un auto aprendizaje con los puntos positivos que también presenta este tipo de formación. Con respecto a la gestión que hace el hospital el curso pasado no tengo ninguna queja pero en el presente están metiendo mucha presión para la implantación del portal EIR con escasa formación al respecto y cambiando en muchos aspectos entrevistas e informes de reflexión que ya teníamos realizados y que tenemos que adaptar por completo al nuevo formato que nos plantea el portal.”
“1. El residente de primer año de todas las especialidades médicas realiza sus guardias en el Servicio de Urgencias. La urgencia dentro de la especialidad, al menos en Cirugía, es una parte compleja de mucho peso, por lo que deberían iniciarse el primer año, para que el número total de guardias sea mayor. 2. Algunas rotaciones, como la de Atención Primaria, no aportan nada al futuro especialista en Cirugía, por lo que, en mi opinión debería suprimirse en nuestro caso, y ser exclusiva de especialidades afines. Es tan amplia la cartera de Servicios de un Cirujano General y Digestivo, que 5 años se antojan escasos y no hay ningún tiempo que perder. En la mayoría de hospitales los residentes de Cirugía pasan 2 meses en Urgencias o bien hacen guardias durante su primer año. En nuestro hospital se hacen ambas y además las guardias de puerta continúan el segundo año, lo que redunda en la pérdida de tiempo efectivo de la especialidad. 3. A nivel investigador, hay poca tradición en muchas de los Servicios, aunque es algo que poco a poco va cambiando. La reciente informatización de la Historia Clínica facilitará la obtención de datos fiables para tal fin.”
¿Qué echas en falta en tu vida como EIR?
“Sin duda, aunque sea reiterativa, la realización de guardias de especialidad de Rehabilitación, que sí se realizan en otros hospitales donde disponen de planta de Traumatismo Craneoencefálico y de Lesión Medular.”
“¿Echar en falta?, es una pregunta difícil, pues lo primero que necesitaría seria más tiempo, posibilidad de poder trabajar por la mañana ,acudir a los quirófanos de tarde, hacer mis guardias, poder estudiar y hacer comunicaciones... pero en las médico-quirúrgicas esto es casi imposible.”
“Ante todo echo en falta más tiempo en algunas de las rotaciones y una mayor organización con otros especialistas para distribuirnos mejor el trabajo.”
“Como he comentado ya, poco a poco mi Servicio va mejorando en todos los aspectos de la formación. Gracias al esfuerzo de todos hemos conseguido una formación bastante completa en nuestro campo. Asimismo, la figura del tutor debería tener más peso en los Servicios, para que los intereses docentes se antepongan a los laborales, sin que pueda decir nada el tutor para evitarlo. Por pedir, echamos en falta más apoyo tecnológico que hoy en día es imprescindible para practicar nuestra actividad con garantías”
¿Qué factor crees que incrementaría tu motivación?
“Una participación más activa desde los primeros años de residencia hasta el final de la misma. Incentivos en nuestros actos. Una buena opción serían las facilidades en la concesión de becas de investigación y una mayor frecuencia de oferta de oposiciones.”
“Para la motivación se pueden potenciar premios, facilitar rotaciones externas, apoyo económico para cursos y congresos. Y apostar para el futuro por residentes del propio hospital, generando más compromiso si cabe. ”
“Yo soy de las que piensa que la motivación se la crea una misma.”
“Sin ninguna duda, la motivación es contagiosa. El profesional motivado, motiva a sus residentes y para ello se deben mejorar las condiciones laborales de los facultativos, dejando tiempo de su jornada oficial dedicado expresamente a la docencia e investigación con residentes. En la práctica, se investiga en el tiempo libre, fuera del horario laboral y sin ninguna remuneración.”
¿Qué podría mejorarse y cómo?
“La integración de la Facultad de Medicina en nuestro hospital de una forma más activa. Fomentar las sesiones generales hospitalarias desde un punto de vista más general, y no sólo anatomo-patológicas. El libro digital de evaluación del residente, que si no me equivoco ya utilizan en ORL, es muy útil e interesante porque permite un acceso rápido y completo a toda la formación del residente de forma patente, pudiendo realizar una evaluación más objetiva. Por otro lado, creo que sería positiva una evaluación práctica final a cada residente tras finalizar sus años de formación, previa a la obtención del título de especialista.”
“Mejorar en formación es difícil pues precisa también cambios estructurales y de la propia idiosincrasia de cada servicio, pero todo lo que sea potenciar formación interna (sesiones, seminarios, reuniones, tutorías.) la externa (asistencia a cursos, congresos), la publicación y la presentación de trabajos en congresos acompañado de rebajar la presión asistencial sobre el residente (sobre todo en primeros años) es muy positivo.”
“Ante todo creo que se debería tener un poco en cuenta a los residentes de la especialidad de enfermería porque muchas cosas del portal EIR más los actos de bienvenida y despedida de residentes realizados por el hospital están enfocados únicamente al colectivo médico.”
“En nuestro caso concreto, una medida de mejora sería la reducción del número de residentes de la especialidad, lo que aumentaría el ratio quirófano/residentes con la consiguiente mejora de la formación.”
Reflexión final personal
“La formación de los médicos por el sistema MIR ha demostrado ser muy completa. En nuestro hospital los residentes obtenemos un aprendizaje íntegro y adecuado.”
“Es interesante que todos vivamos intensamente estos momentos que, tan rápido pasan y a los que es imposible regresar. Todos debemos finalizar nuestros años de residencia con la sensación de haber aprovechado al máximo los recursos que se nos brindan, para así finalizar de una forma plena un periodo de nuestra formación, que inevitablemente, será completada día a día, en nuestro ejercicio profesional como especialistas, por la idiosincrasia de nuestra profesión, que se encuentra en constante evolución.”
“La medicina se ha convertido en una labor difícil, en la que hemos perdido el respeto de los pacientes y en la que además la circunstancia económica hace nuestro futuro muy incierto. En tiempos duros, debemos gestionar mejor los recursos entre todos, lo que necesita un mensaje claro e inequívoco a la ciudadanía. No podemos seguir permitiendo el mal uso y abuso que se hace de la Sanidad. ”
“Como conclusión final, creo que nuestro hospital es un buen sitio para formarse, tiene identidad propia, es asequible (no es un monstruoso complejo en el que no hay comunicación entre sus trabajadores), en el que la carga asistencial a veces pone trabas, aunque a cambio da la posibilidad de adquirir responsabilidad y habito de trabajo muy útil en el futuro inmediato.”
Desde Activos agradecemos a los residentes que han participado en esta sección que, con luz y taquígrafos, pretende ser reflejo fiel de la opinión y sentir de nuestros profesionales.